Colaboraciones
Sobre la reciente visita del Papa León XIV a España
15 junio, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez
Desde plazas abarrotadas y emotivos encuentros con los fieles, hasta enérgicos llamados a la paz, la unidad y la evangelización: la reciente visita del Papa León XIV a España no dejó indiferente a nadie y estuvo repleta de momentos memorables. El Santo Padre visitó Madrid, Barcelona, Canarias y Tenerife, del 6 al 12 de junio de 2026.
A lo largo de su viaje, el Papa conectó con los católicos de todo el país, al tiempo que destacó el rico patrimonio espiritual de España y alentó a los creyentes a renovar su fe en un mundo cada vez más secularizado.
El Papa León afirmó en Madrid que el Corpus Christi es «más que una celebración más en el calendario litúrgico... Es una forma de volver al corazón de la fe para renovar nuestro amor y fidelidad a Dios».
El Santo Padre, poco antes de reunirse con las víctimas, instó a los obispos españoles a responder a la «lacra» de los abusos en la Iglesia «con escucha, verdad, justicia, reparación y un compromiso cada vez más decidido con la prevención y la cultura del cuidado».
«Cada persona herida debe poder encontrar una escucha sincera, acogida, protección y caminos reales hacia la sanación», señaló el Santo Padre.
El Papa recibió casi siete minutos de aplausos al final de su discurso, en el órgano legislativo que representa al pueblo español, en el que instó a los parlamentarios a proteger la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
«Como símbolo del amor filial del Papa a la Virgen María, colocaré una Rosa de Oro a sus pies», expresó León durante una ceremonia en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid.
A los pies de Montserrat, tras rezar el Rosario, el Papa elevó su oración: «Pidámosle que nos ayude a revestirnos únicamente con la armadura de Dios».
Y añadió: «Consideremos también cómo la Virgen sostiene el globo terráqueo en su mano derecha, signo de su cuidado maternal, pues el mundo entero encuentra un lugar en su corazón. Ella nos invita a reconocernos como hermanos y hermanas, de modo que nadie quede excluido y la comunión sea más fuerte que cualquier división».
«Me alegra venir a los pies de La Moreneta para encomendarle, con plena confianza en su intercesión materna, mi ministerio petrino y la misión de la Iglesia en un mundo que clama por la justicia y la paz», afirmó el Papa.
Antes de celebrar la Misa en la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, el Papa León se tomó un tiempo para visitar la cripta, rezar ante el Santísimo Sacramento y encender una vela ante la tumba del Venerable Antoni Gaudí (conocido como el «arquitecto de Dios», enterrado en la cripta de la basílica, conocido por su intensa fe personal y su devoción a la construcción de la Sagrada Familia, diseñada hace más de un siglo).
El Vaticano anunció el 14 de abril de 2025 que el Papa Francisco había reconocido formalmente las «virtudes heroicas» de Gaudí. Ahora se requieren dos milagros atribuidos a la intercesión de Gaudí para su santificación.
«La Sagrada Familia es la iglesia más alta del mundo, no para destacar en clasificaciones terrenales, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina por esta tierra de Cataluña, con la cruz iluminando el camino como una lámpara encendida a la espera del regreso del Esposo», afirmó.
«Toda la ciudad de Barcelona y toda Cataluña se congregan en este templo —que es en sí mismo un signo de unidad y concordia para toda España— y elevan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios Padre, resplandeciente en su Hijo hecho hombre, Jesucristo», añadió el Papa.
En Tenerife, se pronunció en contra de los traficantes de personas:
«Por cada vida perdida, por cada familia engañada, por cada cuerpo sometido, por cada mujer amenazada, por cada trabajador explotado, tendrán que comparecer ante la justicia divina», sentenció el Papa.
«Rompan esas cadenas y liberen a quienes tienen en cautiverio», añadió. «Devuelvan lo robado y reparen el daño en la medida de lo posible», dijo.
León declaró con firmeza: «Deténganse. Arrepiéntanse».
«Arrepiéntanse mientras todavía haya tiempo», exhortó, «porque la misericordia de Dios puede alcanzar incluso al pecador más endurecido, pero solo se entra por la puerta estrecha de la verdad, la justicia y la conversión».
Publicado originalmente en EWTN News (por Francesca Pollio Fenton). Traducido y adaptado por nosotros.