Católicos
No es común en esta España de más que miramientos con la presencia pública de la fe y la Iglesia que una ciudad y una provincia se vuelquen con la memoria de una de las personalidades claves de la reciente historia de la Iglesia, Joseph Ratzinger-Benedicto XVI.
José Francisco Serrano Oceja | 29/10/26
- Congreso Internacional sobre la figura de Joseph Ratzinger
- Diálogo constante entre la fe y la razón
- Presencia de eclesiásticos
- Propuesta cristiana en la sociedad actual
- Joseph Ratzinger “sirvió a la verdad”
- Concepción de Benedicto XVI sobre la libertad
Asistentes y Ponenetes en el Congreso Internacional sobre
Jospeh Ratzinger-Benedicto XVI en Almería.
Congreso Internacional sobre la figura de Joseph Ratzinger
En el incomparable marco del Salón de Actos, antigua capilla, del Museo del Realismo Español Contemporáneo, MUREC, se han desarrollado las ponencias principales de un Congreso Internacional sobre la figura de Joseph Ratzinger, que también se ha hecho presente en las localidades de El Ejido y de Benahadux.
A medida que se iba desarrollando este Congreso, que ha tenido una participación de doscientos inscritos, sin contar con los ponentes, la figura de Joseph Ratzinger emergía no sólo como uno de los más grandes, por no decir el más, teólogos contemporáneos, sino como el Papa de la defensa de la razón, de la conciencia y de la libertad. Un auténtico Padre de la Iglesia en la época atribulada y cambiante de nuestra historia.
Diálogo constante entre la fe y la razón
Con la extraordinaria organización de la Asociación Privada de Fieles Providentia, y con la colaboración de Fundación Internacional Ratzinger y la Asociación Católica de Propagandistas, además de las principales administraciones públicas y privadas de la provincia, este Congreso ha dejado además su huella en la ciudad de Almería con la inauguración, por parte de la alcaldesa, de un busto de Benedicto XVI en el parque Nicolás Salmeron, o la inauguración de una calle al Papa teólogo en El Ejido.
No en vano, el presidente de Diputación de Almería, José Antonio García Alcaina, en la inauguración señaló que “el legado, centrado en defender la dignidad inalienable de la persona y el diálogo constante entre la fe y la razón, es el que vamos a explorar desde el máximo rigor académico en Almería a través de este Congreso Internacional. Joseph Ratzinger consagró su vida a demostrar que la fe cristiana no teme a la inteligencia y que la razón y la fe no se excluyen, sino que están llamadas a encontrarse para responder a las grandes preguntas del ser humano”.
Ponentes del Congreso Internacional sobre
Jospeh Ratzinger-Benedicto XVI en Almería.
Presencia de eclesiásticos
Dentro de los actos del Congreso hay que destacar también el almuerzo coloquio organizado por la Asociación de Jóvenes de Almería que congregó a más de medio centenar de empresarios con el director de “El Debate”, Bieito Rubido, para hablar de España y la urgencia de la Doctrina Social de la Iglesia.
Otro dato significativo del Congreso fue la presencia de eclesiásticos. Tanto en las conferencias, como en las celebraciones eucarísticas en la catedral de Almería, han estado presentes el cardenal arzobispo de emérito de Madrid, Rouco Varela; el arzobispo emérito de Santiago, Julián Barrio; el obispo emérito de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui; el obispo de Zamora, Fernando Valera; el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino; y los teólogos Pablo Blanco Sarto y el P. Carlos Martínez Oliveras, CMF., director de Publicaciones de la Conferencia Episcopal Española. El nuevo director de la BAC, Pedro Miguel García, presentó el último volumen editado de las Obras Completas en español de Ratzinger.
Para presidir la misa de clausura en la Catedral se hizo presente el último día el obispo de Almería, monseñor Antonio Gómez Cantero.
Las conferencias corrieron a cargo del presidente del Grupo Ábside, José Luis Restán; de la Directora General de las Cruzadas, Lydia Jiménez; del filósofo mejicano Alejandro Sada; de la Presidenta de la Fundación Internacional Ratzinger, Marcela Jiménez Unquiles; del teólogo monseñor Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid; y del Presidente de la Fundación NEOS, Jaime Mayor Oreja.
Ponentes del Congreso Internacional sobre
Jospeh Ratzinger-Benedicto XVI en Almería.
Propuesta cristiana en la sociedad actual
Reflexionar, escribir y disertar sobre Ratzinger-Benedicto XVI implica siempre un esfuerzo de repensar el conjunto de la propuesta cristiana en la sociedad actual.
Comenzó el congreso con una preciosa anécdota de la vida de Ratzinger contada por Lydia Jiménez, Directora General de las Cruzadas de Santa María.
“Confiesa Ratzinger -dijo- que, respecto a su vocación sacerdotal, tuvo una duda o crisis estando en el seminario: le apasionaba la teología y enseñar, pero veía claro que ser sacerdote era mucho más que el placer de hacer teología, era el trabajo de una parroquia, la atención a niños, ancianos, todas las personas. “Yo era tímido y malo para el trabajo administrativo -dice-, ¿sabría dirigir una parroquia?” Pero, sigue diciendo que, en cuanto se ordenó diácono, “mi respuesta al sacerdocio fue un sí categórico y definitivo”.
Joseph Ratzinger “sirvió a la verdad”
En una sólida y precisa intervención, Lydia Jiménez recordó que Joseph Ratzinger “sirvió a la verdad: como teólogo, buscándola; como profesor, ayudando a descubrirla; como Prefecto, custodiándola; como obispo y papa, prodigándola a las ovejas y, como papa emérito, testimoniándola, con su humildad, olvidándose de sí. Hans Küng, el teólogo alemán, cuya amistad con el papa no se rompió, a pesar de sus disidencias, dijo en una entrevista concedida al periódico “La República” (febrero, 2014: “El papa emérito me escribió a mí, eterno rebelde, una misiva afectuosa, en la que se compromete a apoyar a Francisco. Me decía: ‘mi única y última tarea es sostener a Francisco’, con el que mantiene una amistad de corazón””.
La Directora General de Las Cruzadas de Santa María hizo una minuciosa y original disección de la pasión de Ratzinger-Benedicto XVI por la aplicación correcta del Concilio Vaticano II, diseccionando lo que pertenecía a la hermenéutica de la continuidad y a la de la ruptura, para concluir que “su enseñanza más profunda es la primacía de Dios y la defensa Verdad como adecuación a la realidad que nos precede. Fue un gran intelectual, pero su grandeza estuvo, sobre todo, en su honestidad ante la verdad, sin componendas, lo cual le atrajo mucho esfuerzo, incomprensiones y sufrimiento. Le repugnaba la idea de un pastor que, por ahorrarse problemas, no hablara con claridad”.
Si para Marcela Quiles, presidenta de la Fundación Internacional Ratzinger, Benedicto XVI se ofreció “como un escudo viviente para defender la verdad”, para José Luis Restán, “Ratzinger sitúa la cuestión de la política para el cristiano en sus justos términos: ni utopía ni desentendimiento de la ciudad común. Consciente de la precariedad de todo ordenamiento de la ciudad nos pide esforzarnos para llegar a la máxima aproximación a lo que es verdaderamente justo”.
Ponentes del Congreso Internacional sobre
Jospeh Ratzinger-Benedicto XVI en Almería.
Concepción de Benedicto XVI sobre la libertad
Para el presidente del Grupo Ábside, “la concepción que Benedicto XVI tenía de la libertad es imprescindible para interpretar adecuadamente su figura y su pontificado, y es también la fuente de no pocas incomprensiones que sufrió tanto desde el mundo autodenominado progresista como desde determinadas posiciones conservadoras que nutrieron una persistente sospecha respecto de él”.
José Luis Restán apuntó que “pocos días antes de partir para Roma como Prefecto de Doctrina de la Fe, respondiendo a una llamada que marcaría su vida y el futuro de la Iglesia, Ratzinger manifestó su convicción de que la sospecha y aversión que muchos experimentan hoy hacia la Iglesia tiene que ver con que “solo oímos hablar de ella como estructura, oficina y aparato”. La Iglesia solo podrá subsistir, dijo el futuro Papa, si en ella encontramos lo que Agustín experimentó en la relación con su madre: “el espacio de la libertad y de la comunión, donde Dios se hace compañero de camino para que la vida pueda florecer”. Creo que esta convicción ha marcado siempre la trayectoria personal de Joseph Ratzinger, y confieso que es uno de los factores que, desde que lo conocí, le hicieron tan sugerente y atractivo para mí en su forma de presentar la fe cristiana”.
Con las intervenciones del cardenal Rouco Varela, de monseñor Martínez Camino y de Jaime Mayor Oreja, concluirá un Congreso Internacional que ha convertido a Almería en la capital mundial del pensamiento de un nuevo Padre de la Iglesia.