Diócesis
Monseñor Martínez Camino en Santander: “El odio a la fe viene de la ideología del progreso”
Santander se ha convertido este fin de semana en la capital de la memoria del martirio en España. Una memoria que es, sin duda, historia e histórica, pero sobre todo memoria de fe, esperanza y caridad.
25/10/26
- Los mártires no fueron a ninguna guerra
- Mártires por odio a la fe
- Martirizados por ser seminaristas
- "Es un odio objetivo a lo que es y representa el cristianismo"
- La ideología del progreso
- “El martirio de Arturo Ros Montalt, mi abuelo”
Mons. Juan Antonio Martínez Camino (dcha.)
junto a Alberto García García, canciller de la diócesis de Santander.
Foto: Religión Confidencial
En la Sala Sánchez Monge, del Cabildo Catedralicio, y en el Seminario de Corbán, se han desarrollado las XIV Jornadas martiriales bajo el título “In odium fidei”.
Teología, espiritualidad, historia en un intenso fin de semana de oración.
Los mártires no fueron a ninguna guerra
Y quién mejor que el sacerdote de Toledo, postulador de esa provincia Eclesiástica, Jorge López Teulón, para inaugurar unas Jornadas en las que ha quedado claro que, como dijo, “lo mártires no fueron a ninguna guerra. Fueron sacrificados en la retaguardia”.
Dentro en un apretado programa, en el que se incluía una visita a los lugares martiriales de una ciudad en la que acogerá el próximo 7 de noviembre la beatificación de 80 mártires de Cantabria en el siglo XX, -asesinados desde el 18 de julio hasta la fecha de la liberación de Santander-, la expectativa principal estaba puesta en la presencia del obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, S. J., que se ha convertido en la referencia primera de autoridad, y no sólo episcopal, de la teología y la historia de los mártires. No sólo de España, y no sólo de los denominados mártires del Siglo XX.
Mártires por odio a la fe
Monseñor Juan Antonio Marínez Camino, que llegaba a Santander de pronunciar una conferencia en La Coruña sobre esta Causa, ha venido a Santander a hablar sobre “Los beatos seminaristas de Madrid, mártires “In odium fidei””.
Antes de la intervención de monseñor Martínez Camino, el canonista de la Universidad San Dámaso, Juan Manuel Cabezas Cañabate, disertó sobre el concepto y prueba del “In Odium Fidei” según el derecho canónico. Una conferencia clara salpicada de su experiencia como juez de varios procesos de martirio.
Monseñor Martínez Camino recordó que el siguiente hito eclesial en España, pasada la celebración en Santander, en lo que a beatificaciones de mártires se refiere se producirá en La Catedral de La Almudena en Madrid, el 28 de noviembre, víspera de la Jornada electoral.
Martirizados por ser seminaristas
Las primeras palabras del obispo auxiliar de Madrid estuvieron dedicadas a glosar las biografías de la Causa de “Ignacio Aláez Vaquero y 10 compañeros, seminaristas y familiares, mártires del siglo XX en Madrid”.
Una cusa por cierto que se abrió en 2010, siendo arzobispo el cardenal Rouco Varela, y que se concluyó, en su fase diocesana, en 2014, con el mismo arzobispo, como aclaró el ponente.
Llegará pronto el momento de la beatificación de quienes, fueron martirizados por ser seminaristas, “por ser cercanos a las sotanas, por oler a cera”, como se decía entonces en los ambientes anticlericales.
Monseñor Martínez Camino aclaró que a los mártires seminaristas se les fue a buscar a sus casas. El Seminario de Madrid fue pronto incautado. Allí estaban los archivos de los Seminaristas que estudiaban en ese centro. Desde la Checa de Fomento se dio orden que comenzara la búsqueda de los seminaristas en sus domicilios.
XIV Jornadas martiriales celebradas en Santander.
"Es un odio objetivo a lo que es y representa el cristianismo"
“El odio a la fe, motivo formal por parte del perseguidor, lo que les induce, no es un odio hacia la persona, en la mayoría de los casos ni conocían personalmente a quienes iban a asesinar. El odio a la fe no implica un odio personal, es un odio objetivo a lo que es y representa el cristianismo, al cristianismo, que se extiende por contagio, como se diría en los primeros siglos”, señaló monseñor Martínez Camino.
Por tanto, “la forma de acabar con el cristianismo es acabar con los cristianos, con los que profesaban la fe cristiana”, apuntó el obispo que lo es de Madrid.
Pero la pregunta es: ¿cuál es la razón del odio a la fe, a estos jóvenes seminaristas de Madrid, hace tan sólo 90 años?
El obispo auxiliar de Madrid tiene clara la respuesta después de haber estudiado a fondo el martirio en el siglo XX, es decir, el martirio Armenio en Turquía, en Rusia, en Méjico, en Alemania, en Polonia, entre otros lugares.
La ideología del progreso
“Hay un denominador a este martirio en la época contemporánea. La razón de fondo es religiosa, no es política. El común denominador es eliminar la mentalidad de esclavos que dicen que trae el cristianismo, no olvidemos que Nietzsche es el gran profeta del nacismo. El común denominador es la ideología del progreso, es el ideal moderno en cuyos altares han muerto decenas de millones de seres humanos”.
Para monseñor Martínez Camino, “el odio a la fe viene de la ideología del progreso, del ídolo moderno del que son deudores las ideologías de todas las posturas, fascismo, comunismo... El progreso es un pseudo-dios”.
Esto implica, para monseñor Camino, que “sólo se puede ser cristiano o pagano, el paganismo moderno es el enemigo del cristianismo. O crees en el Dios verdadero, en el verdadero amor incondicional, o crees en algo que es un ídolo. La veta del paganismo está presente en la cultura moderna que ha puesto en el centro al ser humano que piensa que va a hacer posible un nuevo mundo, el cielo en la tierra, el cuento mayor de la historia. Un cuento que atrae también a las masas en este momento de la historia”.
“El martirio de Arturo Ros Montalt, mi abuelo”
Las jornadas martiriales en Santander tendrán hoy un broche de oro con el testimonio del obispo de Santander, monseñor Arturo Ros Murgadas que hablará sobre “El martirio de Arturo Ros Montalt, mi abuelo”.
Se clausurarán con la palabra y la vida de un obispo nieto de mártir del siglo XX en España. No son muchas las ocasiones en las que el hoy obispo de Santander ha hablado en público sobre el martirio de su abuelo. Un testimonio inédito que, sin duda, no nos perderemos.