Iglesia-Estado
La nueva luz de la Santa Capilla y el Altar Mayor permite apreciar detalles que durante décadas habían pasado inadvertidos.
04/10/26 | Marta Santín
- Fundación Endesa y el Cabildo
- Detalles que permanecían en la penumbra
- Una iluminación pensada también para la liturgia
- 126 luminarias LED y un 69% menos de potencia
- Un proyecto con la mirada puesta en 2040
Santa Capilla de la Basílica de El Pilar.
La Basílica del Pilar de Zaragoza ha cambiado la manera de contemplar dos de sus espacios más emblemáticos. La Santa Capilla, donde se encuentra la imagen de la Virgen del Pilar, y el Altar Mayor han estrenado una nueva iluminación artística que no solo pone en valor su riqueza arquitectónica y escultórica, sino que permite descubrir algunos detalles que durante años habían quedado prácticamente ocultos a los ojos de visitantes y fieles.
Fundación Endesa y el Cabildo
La nueva iluminación, desarrollada por Fundación Endesa en colaboración con el Cabildo Metropolitano de Zaragoza, fue presentada el pasado 24 de septiembre en una ceremonia que comenzó con la basílica completamente a oscuras.
Poco a poco, la luz fue revelando las distintas figuras y conjuntos artísticos de la Santa Capilla y el Altar Mayor, acompañada por los cantos de los Infanticos del Pilar y la música del organista titular, Juan San Martín, bajo la dirección del maestro de Música de las Catedrales, José María Berdejo. El acto concluyó con todos los asistentes entonando la jaculatoria «Bendita y alabada».
El deán del Cabildo, Juan Sebastián Teruel, definió el resultado con una expresión especialmente significativa: «una plegaria de luz». La nueva iluminación pretende precisamente que la luz no sea un simple recurso técnico, sino una forma de dirigir la mirada hacia los elementos que configuran uno de los principales centros de devoción mariana de España.
Detalles que permanecían en la penumbra
Uno de los aspectos más llamativos de la intervención es que algunos elementos de la Santa Capilla pueden contemplarse ahora con una nitidez que antes no tenían. El portavoz del Cabildo, José Antonio Calvo, explicó en Cadena Ser que el cambio permite descubrir, entre otros detalles, el Ángel Custodio del Pilar, que «ha pasado inadvertido durante décadas».
También se ha recuperado visualmente el óculo eucarístico, descrito por Calvo como un ojo de cristal que hasta ahora se veía oscuro. Con la nueva iluminación, según explicó a la emisora, los visitantes podrán descubrir que se trata de «una capilla preciosa».
La propia imagen de la Virgen adquiere ahora un protagonismo diferente. El portavoz del Cabildo señaló que, con la nueva luz, «parece que la Virgen te venga a buscar». La iluminación busca así una percepción más cercana de la imagen y del conjunto de la Santa Capilla, evitando que determinados elementos queden absorbidos por las sombras o por una iluminación general poco precisa.
La intervención afecta también a la cornisa y al conjunto escultórico de Santiago y los Convertidos, además de incorporar puntos de luz de acento destinados a destacar ángeles y otros elementos arquitectónicos y escultóricos. Para la escena de Santiago y los Convertidos se han utilizado proyectores de menor tamaño con el objetivo de integrarlos visualmente en el espacio.
Una iluminación pensada también para la liturgia
El otro gran espacio intervenido es el Altar Mayor, donde se han instalado 60 nuevas luminarias LED en sustitución de los antiguos proyectores. El cambio permite una iluminación más precisa del espacio litúrgico y elimina deslumbramientos producidos por algunos puntos de luz situados a baja altura.
Una de las novedades es que el sistema puede regularse punto por punto desde un nuevo cuadro de control situado en la sacristía mayor. De esta manera pueden crearse diferentes escenas lumínicas adaptadas a las celebraciones litúrgicas y a las necesidades del templo.
La iluminación también podrá utilizarse con una finalidad didáctica. El altar puede iluminarse por zonas, de manera que durante las visitas guiadas sea posible centrar la atención sucesivamente en diferentes elementos artísticos y arquitectónicos. La luz se convierte así también en una herramienta para explicar el patrimonio de la basílica.
El Altar Mayor conserva uno de los grandes tesoros artísticos del templo: el retablo de la Asunción realizado por Damián Forment en el siglo XVI. La nueva iluminación permite dirigir la atención hacia sus diferentes partes y mejorar la percepción del conjunto.
126 luminarias LED y un 69% menos de potencia
La renovación tiene además una importante dimensión medioambiental. Entre la Santa Capilla y el Altar Mayor se han instalado 126 luminarias LED, sustituyendo sistemas anteriores por una tecnología adaptada a las características de cada espacio y respetuosa con las exigencias de conservación del patrimonio histórico y artístico.
La potencia instalada pasa de 14,90 kilovatios a 4,606 kilovatios, lo que supone una reducción del 69,1%. Fundación Endesa calcula un ahorro energético de 22.540,94 kWh al año y una reducción de aproximadamente 5,64 toneladas de CO₂ anuales.
En la Santa Capilla se han instalado 66 luminarias, con una potencia total de 1,87 kW frente a los 5,30 kW anteriores. La reducción de potencia alcanza el 64,7%, con un ahorro estimado de 12.519,50 kWh anuales.
En el Altar Mayor, las 60 nuevas luminarias suponen una potencia de 2,736 kW frente a los 9,60 kW de la instalación anterior: una reducción del 71,5% y un ahorro estimado de 10.021,44 kWh cada año.
Un proyecto con la mirada puesta en 2040
La nueva iluminación se integra además en un proyecto más amplio del Cabildo para la conservación y renovación de la Basílica del Pilar con la mirada puesta en 2040, año en el que Zaragoza conmemorará el bimilenario de la Venida de la Virgen del Pilar.
La actuación se suma a otras intervenciones que ya se están llevando a cabo en el templo. Entre ellas se encuentra la restauración de dos de las cuatro torres de la basílica, dentro de un proceso de renovación que continuará durante los próximos años.
La inauguración contó con la presencia del arzobispo de Zaragoza, Carlos Manuel Escribano; el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón; la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca; el consejero delegado de Endesa, Gianni Armani, y el presidente de Endesa y de Fundación Endesa, Juan Sánchez-Calero.
Fundación Endesa enmarca esta intervención en su programa de iluminación del patrimonio histórico-artístico, que suma más de 700 proyectos en España y más de 50 en Aragón. Entre ellos figuran actuaciones en lugares como la Sagrada Familia de Barcelona, la Abadía de Montserrat, el Palau de la Música Catalana, el Real Alcázar de Sevilla, la Catedral de Burgos o la Mezquita-Catedral de Córdoba.
En el Pilar, sin embargo, la nueva luz tiene una particularidad: no se limita a iluminar un monumento. Busca hacer visible aquello que forma parte de la experiencia religiosa del templo. Y, como resumió el deán Juan Sebastián Teruel al definirla como «una plegaria de luz», convertir la iluminación en una forma más de contemplar la belleza y la espiritualidad de la basílica.