Diócesis
El obispo de Getafe cierra los HAM masculinos sin esperar a Roma: tiene potestad para hacerlo
Los 30 hermanos (sacerdotes y seminaristas) deberán dejar de vivir en comunidad en su casa de Serranillos del Valle y decidir su futuro con el acompañamiento de la diócesis
15/09/26 | Marta Santín, X
El obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, ha decidido cerrar el itinerario comunitario de los Hermanos del Amor Misericordioso (HAM) y dejar en manos de cada uno de sus miembros el discernimiento sobre su futuro. La decisión se produce sin que haya un comunicado oficial de la Santa Sede sobre la rama masculina, pero tampoco era necesario un pronunciamiento de Roma para que el obispo adoptara esta decisión en su diócesis.
- No eran una asociación ni una congregación religiosa
- Una decisión que podía tomar el obispo de Getafe
- Pendiente especialmente de esta comunidad
- La casa de formación de Serranillos del Valle y el futuro de los seminaristas
- Cinco sacerdotes son de Getafe y dos, de otras diócesis
- Los dos diáconos serán ordenados sacerdotes "en el momento oportuno"
El obispo de la diócesis, Mons. Ginés García Beltrán.
Foto: Instagram.
No eran una asociación ni una congregación religiosa
Este es uno de los elementos que diferencian la decisión de Getafe de la supresión de las Hijas del Amor Misericordioso (HAM) decretada por la Archidiócesis de Madrid el pasado mes de julio.
Mientras la rama femenina estaba constituida jurídicamente como Asociación Pública de Fieles, los hombres que seguían esta espiritualidad no tenían ninguna figura jurídica canónica propia: no eran una asociación ni una congregación religiosa. No se trata, por tanto, de la supresión canónica de una congregación masculina.
La decisión de García Beltrán afecta a unos 30 hombres: siete sacerdotes, dos diáconos y alrededor de una veintena de seminaristas que hasta ahora compartían vida comunitaria en una casa de formación, erigida canónicamente por el obispo, situada en Serranillos del Valle.
Una decisión que podía tomar el obispo de Getafe
La diócesis de Getafe ha comunicado este martes que, "tras un tiempo prolongado de reflexión y acompañamiento", el obispo ha informado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a este itinerario vocacional de que, a partir de ahora, "el discernimiento sobre una eventual vocación a la vida religiosa deberá realizarse de manera personal e individual".
Tal y como publicó Religión Confidencial el pasado mes de julio, la diócesis estaba a la espera de recibir respuesta del Vaticano. La ausencia de un pronunciamiento público de la Santa Sede es relevante porque la situación de los Hermanos del Amor Misericordioso ha quedado vinculada en los últimos meses a la intervención sobre las HAM femeninas y a las decisiones adoptadas por distintas diócesis.
Sin embargo, según ha podido saber Religión Confidencial, García Beltrán no necesitaba esperar una comunicación de Roma para tomar esta decisión. El obispo tiene potestad sobre la organización y el acompañamiento de las realidades vocacionales que se encuentran bajo su responsabilidad diocesana y, en este caso, ha considerado que prolongar el itinerario comunitario podía generar expectativas poco reales entre los jóvenes que formaban parte del proyecto.
Otro objetivo, según la información recabada por Religión Confidencial, es evitar que la veintena de jóvenes seminaristas permanezcan vinculados indefinidamente a un proyecto que finalmente no va a adquirir la forma de comunidad religiosa que se había planteado inicialmente.
Pendiente especialmente de esta comunidad
El obispo de Getafe ha estado especialmente pendiente de esta comunidad y, según ha podido conocer este medio, mantenía reuniones mensuales con sus miembros.
La diócesis ya había explicado el pasado mes de marzo que llevaba años acompañando a este grupo, cuyo propósito era llegar a constituirse como una comunidad religiosa con una regla propia. En aquel momento, sin embargo, se encontraba todavía en un proceso de discernimiento y no había adquirido una forma jurídica propia dentro de la Iglesia.
La casa de formación de Serranillos del Valle y el futuro de los seminaristas
Una de las claves para entender ahora la decisión es la situación de la casa de formación de Serranillos del Valle. Los miembros de este grupo no vivían simplemente juntos por iniciativa particular, sino que los seminaristas residían en una casa de formación que había sido erigida canónicamente por el obispo de Getafe, junto a los scerdotes de la comunidad y los diáconos.
En su comunicado del pasado 31 de marzo, la diócesis explicaba que García Beltrán había erigido canónicamente esta casa y había nombrado a un sacerdote encargado de ella, al que se había confiado el cuidado y acompañamiento de los seminaristas.
Estos jóvenes realizaban sus estudios eclesiásticos para el sacerdocio en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, en Madrid, pero no residían ni en el Seminario Conciliar de Madrid ni en el Seminario de Getafe. Su formación y su vida cotidiana se desarrollaban en Serranillos del Valle, dentro de este itinerario vinculado a los Hermanos del Amor Misericordioso.
Con la decisión comunicada ahora por García Beltrán, esa vida comunitaria llega a su fin (a no ser que se constituyan en alguna figura jurídica que contemple la Iglesia). Los seminaristas tendrán que afrontar individualmente su futuro vocacional y, si mantienen su deseo de acceder al sacerdocio diocesano, continuar su formación en los seminarios correspondientes a sus diócesis.
Cinco sacerdotes son de Getafe y dos, de otras diócesis
El futuro de los siete sacerdotes tampoco queda ligado a la continuidad de los HAM como comunidad. Cinco de ellos pertenecen a la diócesis de Getafe y actualmente ejercen como párrocos en distintas parroquias de la diócesis.
Su situación, por tanto, no implica que dejen de ejercer el ministerio sacerdotal. Deberán discernir ahora personalmente si quieren continuar su camino en Getafe o si consideran que su vocación les lleva hacia otra forma de vida religiosa o comunitaria.
Los otros dos sacerdotes pertenecen a otras diócesis. En su caso, tendrán que ponerse en contacto con sus respectivos obispos para abordar su situación y discernir con ellos cuál debe ser su siguiente paso.
La propia diócesis insiste en que la decisión "no supone un juicio negativo sobre la autenticidad del deseo manifestado por los interesados de vivir una vocación religiosa", sino que pretende que cada persona pueda discernir de manera individual cuál es su camino.
Los dos diáconos serán ordenados sacerdotes "en el momento oportuno"
Una situación diferente es la de los dos diáconos que actualmente se encuentran en camino hacia el presbiterado.
La diócesis de Getafe precisa que estos dos diáconos recibirán la ordenación sacerdotal "en el momento oportuno, una vez reunidas las condiciones requeridas por el derecho de la Iglesia" y que, posteriormente, recibirán el correspondiente encargo pastoral en la diócesis.
La decisión de Getafe debe entenderse, por tanto, de manera diferente a la supresión de las HAM femeninas en Madrid. La Archidiócesis de Madrid sí decretó la desaparición de una Asociación Pública de Fieles constituida jurídicamente. En Getafe, en cambio, no existe una entidad masculina equivalente que suprimir.