Opinión

Madre Teresa

 

 

Daniel Tirapu


Madre Teresa de Calcuta.

 

 

 

 

En el 97 en pocos días, murieron Lady Di y la Madre Teresa de Calcuta. Pasa el tiempo y nos acordamos más de los santos que de las princesas. Un santo no es venerar a una persona, es ver el triunfo de Dios en la vida de una persona. Por eso los santos nos acercan a Dios.

La Madre Teresa fue una campeona de la santidad; lo decía clarito, no somos asistentes sociales, cooperantes, enfermeras, en los enfermos vemos a Cristo y por eso lo hacemos. Dadme a todos los niños no deseados, a todos, que yo los cuidaré. Pequeñita, arrugada, sin glamour.

Empezaba haciendo dos horas de oración con Jesús, su amado, su Dios. Ahí estaba su fuerza, su coraje, su sonrisa. Y pasado el tiempo nos ha contado algún biógrafo suyo, que Madre Teresa las pasó canutas, interiormente, muchas veces, sin ver las cosas claras, con dudas, oscuridad, aridez. Una santa.

 

 

Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es