Iglesia-Estado
Piero Pioppo celebró la Eucaristía junto al obispo-copríncipe Josep-Lluís Serrano, mientras León XIV envió su felicitación al Principado y encomendó a los andorranos a la intercesión de la Virgen
09/09/26 | Javier Arias, X
El nuncio apostólico en España y Andorra, monseñor Piero Pioppo, ha presidido este martes 8 de septiembre la celebración de la Fiesta de Meritxell, patrona del Principado, junto al obispo de Urgell y copríncipe de Andorra, monseñor Josep-Lluís Serrano. La celebración ha tenido lugar en la solemnidad de la Natividad de la Virgen María y en el marco del 50 aniversario de la bendición y dedicación del actual santuario de Meritxell.
- La Santa Sede concede un Año Jubilar Meritxel·lià
- León XIV encomienda Andorra a la Virgen de Meritxell
- Mensaje del obispo de Urgel
- Devoción popular a la patrona de Andorra
El nuncio Piero Pioppo preside la celebración
de la Fiesta de la Virgen de Meritxell.
La Eucaristía, celebrada a las once de la mañana, contó con la presencia del obispo emérito de Urgell, monseñor Joan-Enric Vives, el vicario general, Mn. Antoni Elvira, sacerdotes de la Iglesia de los Valles de Andorra y miembros de la Nunciatura Apostólica. También participaron las principales autoridades del Principado, encabezadas por el jefe de Gobierno, Xavier Espot, y representantes de las instituciones judiciales, legislativas y municipales.
La Santa Sede concede un Año Jubilar Meritxel·lià
Uno de los momentos destacados de la jornada ha sido el anuncio de la concesión por parte de la Santa Sede de un Año Jubilar Meritxel·lià, con motivo del 50 aniversario del actual santuario. El jubileo se prolongará desde este 8 de septiembre hasta el 8 de septiembre de 2027 y permitirá a los peregrinos acercarse a Meritxell durante todo un año bajo esta especial celebración jubilar.
El actual santuario fue bendecido y dedicado el 8 de septiembre de 1976 por el entonces obispo-copríncipe Joan Martí Alanis. El templo, diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill, se ha convertido desde entonces en uno de los símbolos de Andorra. En su mensaje con motivo de la Fiesta Nacional, Serrano ha presentado el jubileo como una oportunidad para «renovar la fe cerca de María, nuestra Madre y Patrona de Andorra» y pedir su protección para el pueblo andorrano.
Una vez concluida la Eucaristía, el nuncio impartió la bendición papal a los fieles, con indulgencia plenaria para quienes cumplieran las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.
León XIV encomienda Andorra a la Virgen de Meritxell
El Papa León XIV también ha querido hacer llegar su felicitación al Principado con motivo de su Fiesta Nacional. En un mensaje remitido al obispo-copríncipe a través del nuncio apostólico, el Pontífice expresa sus «mejores augurios de bienestar» para Josep-Lluís Serrano y para todos los andorranos.
León XIV encomienda además el país a Jesucristo y pide la «intercesión de la Virgen de Meritxell» para que los andorranos reciban las gracias necesarias para «continuar caminando en la fe, en la fraternidad y en la búsqueda del bien común». El mensaje fue fechado en Madrid el pasado 22 de agosto y transmitido por monseñor Pioppo en nombre de la Secretaría de Estado.
Mensaje del obispo de Urgel
El obispo-copríncipe, por su parte, ha aprovechado su mensaje con motivo de la Fiesta Nacional para subrayar la singularidad del sistema institucional andorrano y reivindicar el papel de la convivencia, la solidaridad y la responsabilidad compartida ante los cambios que afronta el país. También ha saludado al copríncipe francés, Emmanuel Macron, destacando la cooperación institucional entre ambos copríncipes.
Devoción popular a la patrona de Andorra
Tras la celebración, el Coro de Cámara de Andorra interpretó los Gozos a la Virgen de Meritxell y el himno nacional. Los fieles pudieron acercarse después a venerar la imagen de la patrona, mientras las autoridades y numerosos peregrinos saludaban personalmente al nuncio y al obispo-copríncipe en el claustro del santuario.
La jornada concluyó con un ambiente festivo, con numerosos peregrinos participando en un baile de sardanas acompañado por la Cobla La Moreneta. La celebración de este 8 de septiembre marca así el comienzo de un año especialmente significativo para el principal santuario mariano de Andorra, coincidiendo con medio siglo de la dedicación del templo actual.