La banalización del mal: el peligro de usar la etiqueta «nazi» en el debate político actual
07/08/2026 | por Grupo Areópago
En los últimos años, el debate político en España ha sufrido una evidente degradación verbal. Algunos de nuestros políticos recurren, con una frecuencia alarmante, al calificativo de «nazis» o «fascistas» para estigmatizar a sus rivales. Esta estrategia de polarización busca deslegitimar al adversario político, transformando la discrepancia democrática en un enfrentamiento moral absoluto entre el bien y el mal. Sin embargo, este uso indiscriminado del término demuestra una profunda ignorancia histórica o una preocupante falta de ética o ambos.
El nacionalsocialismo no fue una simple corriente de derecha dura ni un estilo de oposición parlamentaria. Fue un régimen totalitario responsable de la persecución sistemática, la industrialización de la muerte y el exterminio de seis millones de judíos, además de millones de gitanos, disidentes políticos, personas con discapacidad, sacerdotes y religiosas católicos, etc. Los nazis anularon el Estado de derecho, crearon campos de concentración y deshumanizaron por completo a sociedades enteras. Comparar las dinámicas de una democracia parlamentaria contemporánea con el horror del Tercer Reich es una distorsión inaceptable. Al etiquetar cualquier postura conservadora, liberal o crítica como «nazismo», el término se vacía de contenido.
El peligro real de esta inflación retórica es la banalización del mal: si todo es nazi o fascista, nada lo es.
La utilización política de estas palabras no solo erosiona la convivencia ciudadana y embrutece el discurso público, sino que insulta directamente la memoria de las víctimas de aquella pesadilla que fue el terrible holocausto de seis millones de personas. Calificar los crímenes más horrendos de la historia humana exige rigor, respeto y memoria. Reducir el nazismo a un mero insulto de mitin político diluye la gravedad de los hechos históricos y desarma a las futuras generaciones para identificar los verdaderos totalitarismos.
GRUPO AREÓPAGO