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La Iglesia se vuelca con los afectados por los incendios: "Hay gente que lo ha perdido todo"
Las diócesis de Getafe, Toledo y Ávila movilizan parroquias, sacerdotes y Cáritas para acompañar a los evacuados y atender las necesidades de quienes han perdido sus hogares
30/07/26 | M. S.
La devastadora ola de incendios que ha golpeado España en los últimos días ha encontrado una rápida respuesta de la Iglesia católica, que ha movilizado a obispos, sacerdotes, parroquias, voluntarios y Cáritas para acompañar a las miles de personas que han tenido que abandonar sus hogares o lo han perdido todo a causa de las llamas. La ayuda material, el apoyo espiritual y la cercanía a los damnificados se han convertido en una prioridad en diócesis especialmente afectadas como Getafe, Toledo y Ávila.
- El obispo de Getafe: "No nos apaguemos cuando se apague lo mediático"
- Toledo, junto a los evacuados
- Ávila ofrece todos sus recursos
- Osma-Soria pide oración y responsabilidad
- Cáritas intensifica su trabajo
Don Francisco Cerro acompaña a los evacuados por los incendios.
La magnitud de la tragedia está siendo extraordinaria. Según los últimos datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica, España ha superado ya las 153.000 hectáreas calcinadas desde comienzos de año —una cifra que continúa aumentando— y se han registrado 32 grandes incendios forestales, aquellos que superan las 500 hectáreas, muy por encima de los valores habituales para estas fechas.
Los incendios de Madrid, Ávila y Toledo han obligado además a evacuar o confinar a decenas de miles de personas. En estos momentos, las estimaciones apuntan a que entre 1.900 y 2.500 personas continúan desplazadas en la Comunidad de Madrid, alrededor de un millar en la provincia de Toledo y una cifra similar en Ávila, aunque el número cambia constantemente conforme las autoridades permiten el regreso progresivo de los vecinos a sus viviendas.
El obispo de Getafe: "No nos apaguemos cuando se apague lo mediático"
Uno de los llamamientos más contundentes ha llegado del obispo de Getafe, Ginés Ramón García Beltrán, quien ha pedido que la solidaridad no desaparezca cuando los focos informativos se alejen de la tragedia.
En un mensaje dirigido a los fieles de la diócesis, el prelado recordó que "hay gente que lo ha perdido todo" y reclamó mantener el compromiso con las familias afectadas incluso cuando concluya la emergencia. "No nos apaguemos cuando se apague lo mediático", subrayó, insistiendo en que la reconstrucción será larga y exigirá la colaboración de toda la sociedad.
La diócesis de Getafe ha mantenido un contacto permanente con las parroquias de los municipios afectados y con Cáritas para detectar las necesidades más urgentes y canalizar la ayuda. Muchas comunidades parroquiales han abierto sus puertas para colaborar en la atención a los evacuados y acompañar a quienes atraviesan momentos de enorme incertidumbre.
Don Francisco Cerro acompaña a los evacuados por los incendios.
Toledo, junto a los evacuados
También el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, quiso hacerse presente allí donde el sufrimiento era mayor. El prelado visitó a las personas evacuadas por los incendios para trasladarles personalmente el apoyo de la Iglesia y agradecer el esfuerzo de los equipos de emergencia, voluntarios y fuerzas de seguridad que trabajan sin descanso para contener las llamas.
Su presencia quiso ser un signo de cercanía con quienes han tenido que abandonar precipitadamente sus viviendas y permanecen pendientes de conocer el alcance de los daños. La archidiócesis ha pedido además intensificar la oración por los afectados y por todos aquellos que participan en las labores de extinción.
Mensaje del Obispo de Getafe por los incendios
que han asolado gran parte de la diócesis.
Ávila ofrece todos sus recursos
En la diócesis de Ávila, el obispo Jesús Rico García expresó desde el primer momento su profunda consternación por el incendio originado en Burgohondo, que ha alcanzado espacios naturales de enorme valor ecológico como la Reserva Natural del Valle de Iruelas.
El obispo manifestó su cercanía a los vecinos evacuados del entorno del embalse del Burguillo, El Tiemblo y otras localidades afectadas, al tiempo que agradeció el trabajo de los bomberos, la Unidad Militar de Emergencias, las fuerzas de seguridad y todos los servicios de protección civil.
Además, anunció que la diócesis pone a disposición de los afectados todos los medios materiales y humanos de que dispone, a través de las parroquias y los sacerdotes de las zonas afectadas, para atender las necesidades que puedan surgir y acompañar a las familias durante el proceso de recuperación.
El obispo auxiliar de la diócesis de Getafe,
monseñor José María Avendaño, visita algunos centros.
Osma-Soria pide oración y responsabilidad
Aunque la provincia soriana no ha sufrido incendios de la magnitud de los registrados en otras comunidades, la diócesis de Osma-Soria también ha querido mostrar su cercanía.
El administrador diocesano, Gabriel-Ángel Rodríguez Millán, dirigió una carta titulada Cercanos a quienes sufren a causa de los incendios, en la que invita a todas las parroquias, comunidades religiosas y fieles a rezar especialmente por quienes han perdido sus hogares, por las familias desplazadas y por los profesionales que trabajan en la extinción de los incendios.
Rodríguez Millán propone incorporar una intención específica en la oración de los fieles de todas las misas, celebrar momentos de adoración ante el Santísimo o el rezo del Rosario y guardar unos minutos de silencio tras la comunión para poner ante Dios el sufrimiento de tantas personas. Asimismo, hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana para extremar la prudencia, respetar las indicaciones de las autoridades y proteger el patrimonio natural.
Algunas familias desplazadas en uno de los centros.
Cáritas intensifica su trabajo
Junto a las diócesis, Cáritas Española y las Cáritas diocesanas están reforzando la atención social en las zonas afectadas. Su labor se centra tanto en la acogida inmediata de las familias evacuadas como en la evaluación de las necesidades que surgirán cuando pase la emergencia: alojamiento, reposición de enseres, apoyo económico y acompañamiento psicológico y espiritual.
Sacerdotes y voluntarios permanecen presentes en los centros habilitados para los evacuados, ofreciendo escucha, apoyo y ayuda concreta a quienes viven momentos de especial angustia.
En medio de una de las temporadas de incendios más graves de los últimos años, la respuesta de la Iglesia pretende recordar que, cuando las llamas se extingan y desaparezcan los titulares, comenzará una tarea mucho más silenciosa: ayudar a reconstruir la vida de miles de personas que han visto desaparecer en pocas horas el fruto de toda una vida. Como resumía el obispo de Getafe, "hay gente que lo ha perdido todo", y precisamente por eso la solidaridad no puede apagarse cuando se apaguen los incendios.