De Libros

 

Para salir del abismo que nos persigue o por qué la democracia necesita la religión

 

Se publica la conferencia ampliada del filósofo alemán Hartmut Rosa "La democracia necesita la religión con urgencia"

 

 

 

José Francisco Serrano Oceja | 20/07/26


 

 

 

Con prólogo de uno de los principales políticos de la izquierda alemana, Gregor Gysi, y otro del pensador Charles Taylor, se publica ahora la conferencia ampliada que para la diócesis de Wurzburgo pronunció el filósofo alemán, Hartmut Rosa, autor del concepto de “resonancia”, entre otros, que significa comunicación, comunidad y cooperación, entre otros sentidos. Para que nos vayamos entendiendo, lo contrario de resonancia podría ser alienación.

 

 

 

  1. Un corazón que escucha
  2. Religión y democracia
  3. Sociedad moderna
  4. Concepto de resonancia
  5. Papel de la religión en las democracias

 

 

 


Hartmut Rosa.

 

 

 

Un texto interesante, con algunas afirmaciones finales discutibles, como veremos, que plantea cuál es la aportación de la religión a la democracia. Se podría decir que es un escalón más en la base que cimentó en tiempos recientes J. Habermas. Ahora desde lo específico de la filosofía de Rosa.

 

Un corazón que escucha

La tesis del libro es clara: “Son las tradiciones e instituciones religiosas, como las iglesias, las que poseen las narrativas y la reserva cognitiva, los ritos y las prácticas, los espacios y los tiempos en los que se puede practicar y quizá también experimentar un corazón que escucha”.

Es este “corazón que escucha”, formulación por cierto muy ligada al pensamiento agustiniano, la que permite que la democracia se genere y vitalice a partir de lo que el autor entiende por resonancia, una forma de relacionarse, de vivir, de estar en el mundo, abiertos a los otros, con una voluntad común creativa de humanizar.

De otra forma, dice el autor, “la religión tiene la fuerza, tiene un repositorio de ideas y un arsenal ritual lleno de canciones, gestos, espacios y tiempos, tradiciones y prácticas que pueden abrir la comprensión de lo que significa dejarse llamar, dejarse transformar, estar en resonancia. Sin este sentido, esta es mi tesis, una democracia viva no puede funcionar”.

 

Religión y democracia

Es claro que entender la democracia como un mero procedimiento, como un conjunto de procedimientos para legitimar el ejercicio del poder, es iniciar el proceso del fin de la democracia. La democracia siempre trata de saber en qué tipo de sociedad queremos vivir, y esto trasciende el procedimiento.

Parte el autor de la pregunta sobre si las religiones ponen en peligro las democracias, y por qué nos hacemos esta pregunta.

Después analiza cuáles son las líneas de fondo que están configurando nuestras democracias y nuestras sociedades, con un análisis que utiliza conceptos novedosos como el de “paralización frenética”. Una serie de ideas que giran en torno a las de progreso, sociedad y modernidad.

 

Sociedad moderna

Dice Rosa que la sociedad es moderna “si solo puede estabilizarse dinámicamente, es decir, si depende sistemáticamente y estructuralmente del crecimiento permanente en forma de aceleración tecnológica, crecimiento económico e innovación cultural para reproducirse y mantener el status quo institucional”.

Una disección de estos conceptos lleva a nuestro autor a plantear una forma de dinámicas superadoras que nos permitan situarnos en el mundo de un amanera que no nos lleve “a perder tanto el deseo de vivir como la confianza en la vida”.

En ese análisis del mundo que vivimos, de la metanarrativa de la modernidad, dice Rosa que hemos pasado de afirmar que “tenemos mucho, trabajamos duro, nuestros hijos tendrán una vida mejor”  a “tenemos mucho, trabajamos duro, nuestros hijos tendrán una vida peor”.

 

Concepto de resonancia

De ahí que despliegue el concepto de resonancia como una de las claves para apuntalar el deseo de la vida y la confianza en la vida. Lo contrario es un abismo que nos persigue y nos atenaza.

Es en este momento, como horizonte de sentido, cuando aparece la religión como ámbito clave para dar forma y alimentar esa necesaria resonancia.

Lo que no parece adecuada es la comprensión que se desprende de algunas afirmaciones sobre la relación entre doctrina y religión o Iglesia, también como institución. Pero quizá sea por causa de lo sintético de las formulaciones aquí contenidas.

 

Papel de la religión en las democracias

Este libro sería una legitimación del papel de la religión en las democracias asumiendo algunos marcos mentales de la izquierda, que serviría, también, para regenerar a la izquierda.

Como afirma Charles Taylor en su aportación inicial a este libro, el mensaje sería: “ciudadanos de las democracias actuales, escuchad: el único antídoto contra vuestras obsesiones (por el control, por el crecimiento, por la aspiración a tener más cosas), que os hace cerraros a los demás y os perjudican, es abrirse al reto de las experiencias resonantes”.

Y la fuente ineludible de las experiencias resonantes más auténticas está en la creencia religiosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hartmut Rosa,
La democracia necesita la religión con urgencia.
Fragmenta, 2026.