Mundo
Mons. Frank J. Caggiano anima a los fieles de su diócesis a orar por la unidad de la Iglesia y por la “pesada carga” que tiene el Papa León XIV
10/07/26 | Javier Arias, X
El obispo de la diócesis estadounidense de Bridgeport, Frank J. Caggiano, ha dirigido una carta a sus fieles tras la consagración de cuatro obispos por parte de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) sin mandato pontificio.
- Una llamada a no asistir a sus celebraciones
- La misa tradicional sigue teniendo un lugar en la diócesis
- Una diócesis con los brazos abiertos
Misa anual del Jubileo de los Matrimonios
de la Diócesis de Bridgeport, celebrada por el obispo Frank Caggiano
en la Catedral de St. Augustine Cathedral,
en Bridgeport (Connecticut), el 26 de octubre de 2024.
(Fotografía: Paul Haring).
El prelado recuerda que la Santa Sede respondió decretando la excomunión de los obispos implicados y señala que la principal consecuencia pastoral es que el clero de la Fraternidad pasa a ser considerado cismático.
En su mensaje, subraya que "los sacramentos que celebran son ilícitos y, lo más importante para los fieles, las confesiones que escuchan y los matrimonios que presiden son considerados inválidos por la Iglesia".
Una llamada a no asistir a sus celebraciones
Caggiano reconoce que la noticia puede resultar especialmente dolorosa para quienes durante años han participado en las liturgias de la FSSPX, y afirma comprender su amor por la liturgia tradicional, la belleza del culto y su deseo de transmitir la fe a sus hijos.
Al mismo tiempo, tranquiliza a esos fieles al recordar que la excomunión no afecta a quienes acudieron de buena fe y sin intención de romper con el Papa o con la Iglesia. Sin embargo, advierte de que, una vez conocida la nueva situación canónica, los católicos ya no pueden seguir participando en las celebraciones de la Fraternidad, ya que hacerlo supondría compartir objetivamente la separación del Sucesor de Pedro.
La misa tradicional sigue teniendo un lugar en la diócesis
El obispo anima a quienes hasta ahora acudían a la FSSPX a regresar a las parroquias de la diócesis, recordando que la misa tradicional en latín continúa celebrándose en distintos templos de Bridgeport en plena comunión con Roma.
Asegura que en esos lugares los fieles encontrarán la misma riqueza litúrgica que buscan, unida a la plena comunión con la Iglesia universal y con el Papa León XIV, evocando el antiguo principio: "Donde está Pedro, allí está la Iglesia" (Ubi Petrus, ibi Ecclesia).
Una diócesis con los brazos abiertos
En la parte final de la carta, Caggiano trata de evitar que nadie se pierda y con un tono paternal destaca que el Papa León XIV ha previsto un camino para que sacerdotes y fieles de la FSSPX puedan regresar a la plena comunión eclesial.
Por ello, asegura que "nuestra diócesis está lista para recibirlos con los brazos abiertos y gran ternura", e invita a quienes tengan dudas sobre su situación sacramental, especialmente respecto a confesiones o matrimonios, a acudir a un sacerdote diocesano. Concluye pidiendo oraciones por los miembros de la Fraternidad, por la unidad de la Iglesia y por el ministerio del Santo Padre.