Católicos
El vicario episcopal para la Evangelización detalla a Religión Confidencial que el primer curso, "Misión persona a persona", servirá para anunciar el Evangelio desde el acompañamiento personal
09/07/26 | Marta Santín, X
La diócesis de Getafe ha puesto en marcha la Escuela FIDE, una nueva iniciativa con un objetivo muy concreto: formar a los evangelizadores del siglo XXI para responder a los desafíos de una sociedad cada vez más alejada de la fe. El vicario episcopal para la Evangelización y la Transmisión de la Fe de la diócesis de Getafe, Jesús Úbeda, explica a Religión Confidencial el gran reto de este proyecto.
- Aprender a acompañar un proceso de fe
- Formación doctrinal sólida
- También habrá teología
- Las experiencias que ya están transformando las parroquias
- El aumento de adultos que piden el Bautismo
- ¿Qué iniciativas funcionan mejor?
- Del primer anuncio al crecimiento en la fe
- El reto de convertirse en una parroquia evangelizadora
Jesús Úbeda, diócesis de Getafe.
La iniciativa nace con un planteamiento integral, fiel al Magisterio de la Iglesia y orientado a ofrecer herramientas prácticas para anunciar el Evangelio en todos los ambientes.
El primer paso de esta escuela será el curso "Misión persona a persona", una propuesta dirigida a quienes desean aprender a transmitir la fe desde el encuentro personal y el acompañamiento, más allá de las metodologías tradicionales basadas en grandes grupos o eventos.
En declaraciones a Religión Confidencial, el vicario episcopal para la Evangelización y la Transmisión de la Fe de la diócesis de Getafe, Jesús Úbeda, explica que el gran reto de la Iglesia consiste en salir al encuentro de quienes ya no se acercan espontáneamente a las parroquias.
Aprender a acompañar un proceso de fe
Preguntado por las principales líneas del curso "Misión persona a persona", Jesús Úbeda explica que no se trata simplemente de aprender técnicas de comunicación, sino de adquirir una forma de acompañar espiritualmente a las personas.
"Está pensado para aprender a acompañar el proceso de la fe de persona a persona, desde el primer anuncio hasta la profesión de fe. Un método que se puede aplicar a cualquier circunstancia en la que se encuentre la persona, sin necesidad de acudir a una metodología grupal de impacto", señala.
El sacerdote subraya que muchas personas necesitan hoy un acompañamiento individualizado, adaptado a sus circunstancias personales, sus dudas y sus tiempos. Precisamente por ello, la Escuela FIDE quiere preparar evangelizadores capaces de escuchar, dialogar y anunciar el Evangelio desde la cercanía.
Formación doctrinal sólida
Uno de los rasgos distintivos de la nueva Escuela FIDE es su fidelidad al Magisterio de la Iglesia y la voluntad de ofrecer una formación doctrinal común.
Preguntado por cómo abordará la escuela cuestiones que hoy generan dificultades entre muchos fieles —como la moral sexual de la Iglesia—, Jesús Úbeda explica que toda la formación se articula sobre los cuatro pilares del Catecismo.
«La escuela está fundamentada en los cuatro pilares del Catecismo: creer, celebrar, vivir y orar. Las distintas asignaturas y cursos monográficos van afrontando los distintos temas, en los que entran también la moral sexual, sobre todo desde la teología del cuerpo de san Juan Pablo II», afirma.
La intención, añade, es que tanto los conversos como los católicos de toda la vida dispongan de una formación sólida y coherente que les permita comprender mejor las enseñanzas de la Iglesia.
También habrá teología
La formación no será únicamente práctica. A la pregunta de si en la Escuela FIDE también se aprenderán nociones de teología, el vicario responde afirmativamente.
«Sí, hay asignaturas troncales de teología sistemática que están presentes en la mayoría de los cursos.»
De este modo, la escuela pretende combinar la preparación doctrinal con herramientas pastorales para que los participantes puedan desarrollar una evangelización sólida y bien fundamentada.
Las experiencias que ya están transformando las parroquias
Durante la entrevista, Jesús Úbeda también repasa algunas de las experiencias de evangelización que ya están dando frutos en numerosas parroquias de la diócesis de Getafe.
Entre ellas cita las iniciativas de primer anuncio como Alpha y Emaús, así como «un proyecto de catecumenado discipular de dos años para dar continuidad al primer anuncio, itinerarios de catequesis kerigmáticas para familias de prebautismales y postbautismales y propuestas arciprestales de trabajo en común en ámbitos pastorales y caritativos para fomentar la comunión y la misión».
Todas estas iniciativas, explica, forman parte de un mismo esfuerzo evangelizador que ahora encuentra continuidad y sistematización en la nueva Escuela FIDE.
El aumento de adultos que piden el Bautismo
Uno de los fenómenos que más llama la atención en la diócesis de Getafe es el creciente número de adultos que solicitan recibir el Bautismo.
Preguntado por este hecho, Jesús Úbeda considera que refleja una búsqueda profunda que permanece viva en el corazón del ser humano.
«El corazón humano no se puede conformar con las cuatro cosas que nos ofrece el mundo», afirma.
Para explicar esta realidad, cita unas recientes palabras del papa León XIV dirigidas a los sacerdotes de la diócesis de Madrid: «La absolutización del bienestar no ha traído la felicidad esperada; una libertad desvinculada de la verdad no ha generado la plenitud prometida; y el progreso material, por sí solo, no ha logrado colmar el deseo profundo del corazón humano».
A su juicio, precisamente ese vacío existencial está llevando a muchas personas a redescubrir la fe.
¿Qué iniciativas funcionan mejor?
Religión Confidencial también ha preguntado al p. Úbeda cuáles son hoy las realidades eclesiales más eficaces en el ámbito del primer anuncio.
Jesús Úbeda distingue entre quienes están alejados de la Iglesia y quienes ya tienen una experiencia creyente pero desean renovarla.
«Para los más alejados una de las realidades más potentes están siendo los cursos Alpha y para los que quieren reavivar su fe lo que más está respondiendo es: Emaús, Cursillos de Cristiandad y los Seminarios de Vida en el Espíritu.»
No obstante, insiste en que estas experiencias constituyen únicamente el comienzo del camino.
Del primer anuncio al crecimiento en la fe
Precisamente por ello, otra de las cuestiones planteadas durante la entrevista fue qué sucede con quienes participan en iniciativas como Effetá, Emaús, los grupos carismáticos o Hakuna.
Jesús Úbeda explica que estos itinerarios no están llamados a sustituir la formación permanente.
«En sentido estricto las iniciativas de primer anuncio no tienen la tarea de la formación y el crecimiento en la fe; eso le corresponde a otras instancias como un catecumenado discipular que pueda prolongar y hacer crecer esa experiencia de encuentro vivo con Jesús.»
La Escuela FIDE nace precisamente para responder a esa necesidad de continuidad, ofreciendo un camino estable de formación para quienes desean seguir creciendo como discípulos y convertirse, a su vez, en evangelizadores.
El reto de convertirse en una parroquia evangelizadora
La entrevista concluye con una pregunta muy concreta: ¿qué debe hacer una parroquia para convertirse realmente en una parroquia evangelizadora?
La respuesta de Jesús Úbeda resume toda la filosofía que inspira la nueva Escuela FIDE y la renovación pastoral que impulsa la diócesis de Getafe.
"Pensar en los que no están". Es decir, que el foco de la actividad pastoral de la parroquia sea "cómo hacer llegar el Evangelio a los que no vienen. Muy unido a esto se requiere una conversión al misterio de la Encarnación, creernos de verdad que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y la primacía de la gracia".
Una frase breve que sintetiza el cambio de perspectiva que propone esta iniciativa: pasar de una pastoral centrada únicamente en quienes ya participan en la vida parroquial a una Iglesia decididamente misionera, capaz de salir al encuentro de quienes todavía no conocen a Cristo o se han alejado de la fe.
Con la puesta en marcha de la Escuela FIDE y el curso «Misión persona a persona», la diócesis de Getafe quiere precisamente dotar a sacerdotes, religiosos y laicos de la formación necesaria para responder a ese desafío evangelizador, convencida de que el anuncio del Evangelio comienza, hoy más que nunca, en el encuentro personal con cada persona.