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El laico Yván González afirma que “este acontecimiento literalmente nos ha sacudido tanto física como emocionalmente”
26/06/26 | Marta Santín, X
Venezuela continúa inmersa en una de las mayores tragedias naturales de su historia reciente tras los dos potentes terremotos. Entre quienes están viviendo esta tragedia en primera persona se encuentra Yván González, Coordinador Nacional del Servicio de Animación y Cooperación Misionera Juvenil (Jovenmisión) de las Obras Misionales Pontificias de Venezuela, quien ha compartido con Religión Confidencial un emotivo testimonio sobre el impacto humano del terremoto.
- 188 fallecidos y más de 150 desaparecidos
- "Tantos hermanos sumidos en los escombros"
- Minutos después, logró llamar a su familia
- Disposición de Obras Misionales Pontificias
- Pide oraciones por Venezuela
- "Creo firmemente que el pueblo venezolano es sinónimo de resiliencia"
- Misioneros salesianos
- Movilización de Cáritas Española
Yván González, en un vídeo grabado en sus redes sociales
desde Caracas después de los terremotos.
Los seísmos de magnitud 7,5 y 7,2 registrados en la tarde del miércoles 24 de junio (hora local), con apenas 39 segundos de diferencia han causado dolor a Venezuela. Los terremotos cuyo epicentro se situó en el norte del país, provocaron el colapso de centenares de edificios, especialmente en Caracas y el estado de La Guaira, además de graves daños en infraestructuras y servicios básicos.
188 fallecidos y más de 150 desaparecidos
Según el último balance disponible, las autoridades venezolanas han confirmado 188 fallecidos, 1.520 heridos y 157 personas desaparecidas, mientras los equipos de rescate continúan buscando supervivientes entre los escombros.
En medio del dolor y la incertidumbre, la Iglesia católica ha vuelto a convertirse en uno de los principales pilares de apoyo para la población afectada. Parroquias, diócesis, congregaciones religiosas y organizaciones eclesiales se han movilizado desde las primeras horas para atender a las víctimas y ofrecer ayuda material y espiritual.
"Tantos hermanos sumidos en los escombros"
"Las últimas horas en el país han sido de mucha incertidumbre. Este acontecimiento literalmente nos ha sacudido tanto física como emocionalmente", describe a RC Yván González.
"Me ha tocado vivir este terremoto viendo a tantos hermanos venezolanos sumidos en los escombros, algunos luchando por sus vidas y otros a punto de perderlas. Ver también a quienes se quedaron sin sus hogares, sus familiares o sus amigos... Me atrevería a decir que, para todos, ha sido una pérdida gigantesca", solloza con tristeza este joven laico.
El responsable de Jovenmisión recuerda con nitidez el instante en que la tierra comenzó a temblar.
"Haciendo memoria de ese instante, recuerdo que el sismo me sorprendió en la calle mientras hacía unas diligencias. Era un día feriado acá en Venezuela y, la verdad, uno nunca está preparado para algo así. Fue una sensación terrible: ver cómo las paredes se agrietaban, cómo caían los escombros y sentir el temor de que el suelo se abriera bajo mis pies. A mi alrededor vi personas desmayándose, muchas corriendo a buscar resguardo y otras tantas paralizadas, todos intentando comprender qué pasaba".
Terremoto en Venezuela.
Foto: Ipaniza.
Minutos después, logró llamar a su familia
Tras los primeros minutos de angustia, su prioridad fue contactar con su familia.
"Minutos después, logré llamar a mi familia, que vive en otro estado; saber que gracias a Dios estaban bien me trajo un gran alivio, sin embargo, al colgar y contemplar la ciudad tan deteriorada, el impacto fue sobrecogedor".
Mientras continúan las labores de rescate, González destaca la rápida respuesta de la Iglesia venezolana, que desde el primer momento ha puesto todos sus recursos al servicio de quienes más lo necesitan.
"Ante esta realidad tan dolorosa, la Iglesia no se ha hecho esperar y, a través de sus distintas instituciones, ha estado brindando un apoyo fundamental mediante la recolección de insumos, la creación de centros de acopio y refugios, y ofreciendo atención espiritual y psicológica desde la oración".
En su post de su red social de X describe los momentos posteriores al terremoto.
Terremoto en Venezuela.
Foto: Ipaniza.
Disposición de Obras Misionales Pontificias
Las Obras Misionales Pontificias también han querido sumarse a este esfuerzo solidario.
"En sintonía con esta labor, desde las Obras Misionales Pontificias nos hemos puesto a total disposición para acompañar a nuestros hermanos, principalmente a quienes hacen vida pastoral en la Arquidiócesis de Caracas y la Diócesis de La Guaira, zonas que lamentablemente han sufrido la mayor cantidad de pérdidas humanas y materiales".
Junto a la acción de la Iglesia, el coordinador nacional de Jovenmisión subraya la respuesta ejemplar de la sociedad venezolana.
"A la par de este esfuerzo eclesial, los gestos de solidaridad de todo el pueblo venezolano han sido verdaderamente conmovedores. Desde cada rincón del país se han organizado iniciativas para apoyar a los afectados. A pesar de esto, la incertidumbre y el miedo persisten; todavía hay muchas personas desaparecidas, hermanos de camino que no han sido encontrados, y eso nos mantiene profundamente consternados".
Pide oraciones por Venezuela
Por ello, lanza un llamamiento a toda la Iglesia universal para que no deje de acompañar a Venezuela.
"Por eso, hoy más que nunca, agradezco de corazón a todos los que se han sumado a la iniciativa de sostenernos con su oración y ayuda material; Dios les recompense por tanto bien. Les pido que sigan rezando por esta tierra de gracia, por las víctimas y por todo el pueblo venezolano que hoy sufre, pero que, desde la fortaleza y la ayuda mutua, también busca soluciones guiado por la hermandad y el compromiso ciudadano".
Su mensaje concluye con una profunda invocación mariana.
"Confiados en que no estamos solos, pedimos que nuestra Madre, María de Coromoto, interceda por nuestra nación, y que, por la gracia de Dios, logremos superar los daños ocasionados, llenándonos a todos de la fortaleza necesaria para seguir adelante".
"Creo firmemente que el pueblo venezolano es sinónimo de resiliencia"
A pesar de la devastación, González mantiene viva la esperanza y resume en una frase el espíritu con el que afronta esta tragedia todo un país.
"Creo firmemente que el pueblo venezolano es sinónimo de resiliencia. Ciertamente nos ha tocado transitar por épocas muy duras, pero la esencia de nuestro gentilicio nos permite afrontar cada situación con la mejor actitud. Vivimos con la certeza de que Dios nos acompaña en cada dificultad; por eso, mi mayor petición es que nos siga llenando de fortaleza y camine a nuestro lado en cada paso del camino".
Terremoto en Venezuela.
Foto: Ipaniza.
Misioneros salesianos
Por otra parte, los misioneros salesianos destinados en Venezuela han descrito la gravedad de la situación.
"Los terremotos se sintieron fuertes en la capital y en los estados cercanos. Hay muchos edificios derrumbados y un gran caos en este momento. Es muy duro", explican desde el país.
Los religiosos informan además de que varias de sus obras han sufrido importantes daños materiales.
"Hay varias obras salesianas afectadas. Por ahora, el colegio y la iglesia de Sarria son los que más daños presentan. En menor nivel también tuvieron daños Altamira, La Dolorita, Mariches y el Liceo San José".
Desde Misiones Salesianas han anunciado que ya trabajan junto a los misioneros presentes sobre el terreno para canalizar ayuda urgente hacia las comunidades afectadas.
Movilización de Cáritas Española
A esta movilización eclesial se suma también Cáritas Española, que ha destinado 300.000 euros para responder a la petición de ayuda formulada por Cáritas Venezuela. La organización ha puesto en marcha una campaña de emergencia para atender a las víctimas del doble terremoto y apoyar las primeras tareas de asistencia humanitaria, mientras la Iglesia mantiene abiertos centros de acogida, distribución de alimentos y acompañamiento espiritual para miles de familias que lo han perdido todo.
Las cuentas habilitadas para la emergencia desencadenada por los terremotos:
Santander: ES23 0049 1892 6927 1329 3362
CaixaBank: ES89 2100 5731 7102 0022 7540
BBVA: ES95 0182 2370 4402 0170 2710
SABADELL: ES87 0081 5240 0300 0349 2752
y en las Cáritas Diocesanas.