Conferencia Episcopal
“Operación Carambola” en el episcopado: Saiz Meneses a Barcelona, Cerro Chaves a Sevilla
El Papa y el séquito vaticano hicieron de ‘ojeadores’ durante el viaje a España en busca de obispos de confianza
23/06/26
Una vez que el Papa León XIV ha pasado por España como un auténtico “tsunami” de gracia, comienza la cuenta atrás para la provisión de las diócesis españoles que están vacantes o cuyos titulares han presentado, en algunos casos hace ya tiempo, la renuncia por cuestión de edad.
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses (izq.),
junto al cardenal Juan José Omella.
Foto de archivo deI Congreso Internacional de Hermandades y Cofradías
De momento, todo el mundo vuelve la cabeza hacia el trabajo del Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, monseñor Piero Pioppo, el encargado “plenipotenciario” de activar la maquinaria de nombramiento de obispos, una vez que la antigua praxis de las interferencias en el trabajo del Nuncio ha pasado a la historia.
El Nuncio ha sido uno de los grandes beneficiados de esta visita del pontífice. No sólo por su buen hacer en gestiones delicadas relacionadas con el viaje, sino por la permanente discreción con la que se ha movido en escena. Si León XIV tenía plena confianza en monseñor Pioppo, el Papa abandonó España con esa confianza incrementada exponencialmente, según señala a Religión Confidencial algún destacado miembro del séquito pontificio.
“Operación carambola”
A partir de la pasada semana el cronómetro de nombramientos se ha puesto en marcha y se ha activado lo que se denomina en la calle Añastro la “Operación Carambola”.
La primera y más importante diócesis, sobre la que se centran todas las miradas, es Barcelona. El cardenal Juan José Omella ha batido todas las marcas. El impresionante efecto de la agenda catalana de la visita de León XIV ha supuesto que se despida en lo más alto. Pero el tiempo marca el ritmo de la vida, y desde el pasado 21 de abril el cardenal Omella ha llegado a los ochenta años, edad improrrogable, entre otras razones porque ha perdido el derecho a participar en el Cónclave.
Quien ha sido el verdadero hombre de Francisco en España deja una archidiócesis de Barcelona que ha demostrado que está en una nueva etapa pastoral, entre otras razones gracias al trabajo de unos magníficos obispos auxiliares, el historiador David Abadías y el pastoral Javier Vilanova.
Saiz Meneses
El nombre que se perfila como sustituto del cardenal Omella vendría a potenciar este renacimiento de la archidiócesis de Barcelona. Se trata del arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses, que está recopilando el sentir unánime de los eclesiásticos consultados en este proceso.
El actual arzobispo de Sevilla lo tiene todo para aterrizar en Barcelona. Excepto el tiempo de su formación en Toledo, su vida la ha pasado en Cataluña, dónde fue nombrado obispo auxiliar de Barcelona y posteriormente el primer obispo de Tarrasa.
Otros candidatos bien posicionados para ocupar la sede de san Paciano son el arzobispo de Pamplona, monseñor Florencio Roselló, conocido en sus diócesis por el apodo de monseñor “Noséyo”, candidato preferido del cardenal Omella, y el obispo de Gerona, Octavi Vilà Mayo, candidato aupado como propuesta por los sectores más nacionalistas de la diócesis.
Mons. Francisco Cerro y el Sagrado Corazón.
Cerro Chaves
No hay que descartar a los candidatos sorpresas para Barcelona. Del que más se ha hablado es del español cardenal Javier Bustillo, obispo de Ajaccio, Córcega, Francia, lo que supondría directamente incorporar a un cardenal en activo al episcopado español.
Si se produjera el nombramiento de Saiz Meneses, que es el que más consenso está aglutinando, se activaría la “Operación Carambola”. Entraría en juego la sustitución de Sevilla y previsiblemente la de alguna de las archidiócesis más señeras, como es el caso de Toledo, Burgos o Granada.
En principio, el premiado para ir a Sevilla sería el arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves, por su perfil de hombre espiritual. Y también por el hecho de que no parece que vaya a repetir en el cargo de Secretario General de la Conferencia Episcopal Española monseñor Francisco César García Magán, quien pudiera ocupar la sede primada como titular. Diversas circunstancias ocurridas en Toledo apuntan a que se pueda producir en un futuro esta sustitución.
De Burgos a Toledo
Los nombres que se barajan para Sevilla no son candidatos menores. El primero, el arzobispo de Burgos, monseñor Mario Iceta, ya recuperado de un período de convalecencia que le ha hecho cargar las pilas. El otro nombre que suena para Sevilla es el del arzobispo de Granada, monseñor José María Gil Tamayo, gran conocedor de la archidiócesis hispalense.
Algunas fuentes consultadas por Religión Confidencial apuntan a que el arzobispo de Burgos también pudiera recalar en Toledo, con lo que monseñor García Magán tendría como destino una de las diócesis pendientes de sustitución del obispo. De entre ellas, la más importante por volumen de fieles y actividad, además de tener una Universidad Católica en su territorio, es la diócesis de Cartagena.
Una diócesis que además tiene una gran influencia en el mediterráneo sur, porque acoge en su Seminario a jóvenes de varias diócesis limítrofes y cercanas.
Mons. Piero Pioppo en su primer saludo a la Plenaria
desde su nombramiento como Nuncio Apostólico en España,
en el mes de septiembre de 2025 en la sesión inaugural
de la 129ª Asamblea Plenaria de la CEE.
‘Ojeador’
No hay que descartar que aterrice en esa Iglesia uno de los españoles más destacados en la Curia Vaticana, monseñor Aurelio García Macías, subsecretario del Dicasterio del Culto Divino, de quien en Roma se dice que regresará pronto a España.
Según las fuentes romanas consultadas por Religión Confidencial, el reciente viaje del papa a España ha servido también para que tanto el Papa como algunos de sus destacados colaboradores se dedicaran a observar al episcopado español.
En términos futbolísticos se diría que el Papa vino a hacer de “ojeador” de su episcopado, a la búsqueda de nombres de su confianza, lo que supondría que León XIV no ha decidido aún quien será su “ungido” para esta Iglesia.
Unánime es el sentir que destaca la discreción con la que ha actuado el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, que ha buscado siempre la comunión ante determinadas situaciones y actitudes complejas que se han generado en la preparación de la visita.
Dicasterio de Obispos
No hay que obviar el hecho de que los españoles miembros del Dicasterio de los Obispos sean, hasta que se cumpla el período el mandato, el arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, y el obispo de Teruel, monseñor José Antonio Satué, a quien se atribuye la paralización de determinados procesos de nombramientos de obispo en España.
Es indudable que el éxito de la visita del Papa en Madrid ha tenido un protagonista destacado y destacable, su arzobispo, el cardenal José Cobo, quien espera para las próximas semanas el nombramiento de sus auxiliares según el procedimiento ordinario. Pero también se ha podido comprobar la complejidad de esta archidiócesis como se pudo constatar en el tiempo que León XIV pasó en la cena en el palacio episcopal de la calle san Justo.