Vaticano

 

La Barcelona de León XIV: una Iglesia universal y una Cataluña sin divisiones por unas horas

 

Cardenales del norte de África y obispos franceses acompañaron al Papa en Estadi Olímpic

 

 

 

10/06/26 | Javier Arias, X


 

 

 

  1. El Papa, a diferencia de en Madrid, recibido por el cabildo catedralicio
  2. Primeras palabras en castellano y catalán

  3. Acto abarrotado en Montjuic
  4. Mucha presencia de banderas de España
  5. Más asistencia de cardenales

 

 

 


Fieles en la vigilia del Papa en Barcelona.
Foto: Kike Rincón/Europa Press

 

 

 

De manera mucho más sobria que en Madrid, el Papa León XIV fue recibido en el aeropuerto de El Prat de Barcelona por Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña. Así arrancaba la segunda etapa de este periplo del Pontífice por España.

Vestido con sus mejores galas, el Papa se dirigió directamente a la catedral de Barcelona para celebrar el primer acto en la Ciudad Condal. En este trayecto, el cardenal Omella toma el relevo al cardenal Cobo y ejerce de anfitrión como arzobispo de Barcelona.

 

El Papa, a diferencia de en Madrid, recibido por el cabildo catedralicio

En Barcelona, a diferencia de lo ocurrido en Madrid, el Papa fue recibido a su llegada a la catedral por el cabildo catedralicio. En la capital, cuando León XIV acudió a la catedral de la Almudena a rezar y depositar la Rosa de Oro, no hubo recibimiento ni saludo de los canónigos al Papa.

 

Primeras palabras en castellano y catalán

Desde el minuto uno, el Santo Padre evidenció que en su etapa por tierras catalanas conjugará con equilibrio y armonía tanto el castellano como el catalán. En las inmediaciones de la plaza de la catedral se congregaron cientos de personas para escuchar las primeras palabras del Papa. Sin embargo, esta primera alocución no fue suficiente para muchos de los allí presentes que se desplazaron hasta el palacio arzobispal, donde pasará estos días el Papa León, para que saliera a saludarles.

La presión de los fieles surgió efecto y el Papa salió al balcón acompañado del cardenal Omella. León XIV se predispuso a decir unas palabras pero problemas técnicos parecían impedir que eso sucediera. El cardenal Omella trató de solucionarlo aporreando el micrófono, pero ni por esas. Finalmente, lograron conectar el micrófono y el altavoz y el Papa volvió a dedicar unas palabras a los fieles presentes en las inmediaciones del palacio arzobispal.

 

Acto abarrotado en Montjuic

Ya por la tarde, el Sucesor de Pedro volvió a darse un nuevo baño de masas en el Estadi Olímpic. Allí le esperaban unas 40.000 almas. Muchas otras quedaron a las puertas del estadio y no pudieron acceder al no tener entradas. El acto quedó abarrotado por fieles de todas las diócesis catalanas. León XIV, sin prisa, con paciencia y siempre con una sonrisa, dio una vuelta de cerca de quince minutos en papamóvil por el estadio. Bendijo una gran cantidad de bebés, niños, algunos discapacitados y volvió a sorprender al realizar el famoso gesto ‘six-seven’.

 

 

 


El Papa bendiciendo a un bebé.
Foto: Kike Rincón/Europa Press

 

 

 

Mucha presencia de banderas de España

A lo largo de todo el recorrido papal volvieron a verse numerosas banderas de muchos países, aunque la que más predominó fue la de España y la rojigualda con el sagrado corazón de Jesús. Aunque fue minoritaria la presencia de esteladas, el Papa León XIV ya ha conseguido un hito en Cataluña difícil de ver en cualquier otro contexto: que banderas de España y las independentistas cohabiten en un mismo lugar sin incidentes.

 

Más asistencia de cardenales

La gran mayoría de obispos españoles siguen acompañando al Papa en su ruta por España, pero también hay nuevas incorporaciones de quienes no han estado en Madrid y se han acercado hasta Barcelona para estar junto al Papa. Hablamos, por ejemplo, del cardenal de Rabat, el salesiano español Cristóbal López Romero, o de Jean-Paul Vesco, cardenal de Argel y de origen francés.

Aprovechando la proximidad geográfica, también se desplazó hasta Barcelona algún otro obispo galo y también el cardenal Aveline, presidente de la Conferencia Episcopal de Francia y que a finales de septiembre hará de anfitrión para recibir al Papa en París y Lourdes.

Además de estos detalles, resultaron realmente impactantes y emocionantes los testimonios que se expusieron delante del Papa. Pero justo antes de la lectura de los testimonios, tuvo lugar el traslado de la cruz portada por varias personas, al ritmo de la canción ‘El único rey’ de Hakuna, que presidió todo el encuentro y que León XIV besó con gran devoción.