Iglesia-Estado

 

Primera reflexión de Argüello sobre la encíclica: formar la conciencia y la defensa integral de la dignidad humana

 

El presidente de la Conferencia Episcopal ha participado en un coloquio organizado por la Fundación Pablo VI

 

 

 

01/06/26 | Javier Arias, X


 

 

 

La Fundación Pablo VI ha logrado reunir en la mañana de este primer lunes del mes de junio en la misma mesa a monseñor Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española; Antonio Garamendi, presidente de la CEO; Unai Sordo, secretario general de CCOO y Carme Artigas, ex Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial para comentar y reflexionar sobre la encíclica Magnifica humanitas de León XIV.

 

 

 

  1. Eclesiásticos, políticos y sindicalistas entre los asistentes
  2. La cuarta revolución industrial

  3. Formar la conciencia y defensa de la dignidad humana
  4. La participación de una de las mayores expertas en España
  5. Antonio Garimendi y el diálogo social
  6. Documento de interés para el secretario general de CC.OO

 

 

 


Luis Argüello en el acto de la Fundación Pablo VI.

 

 

 

Lo que comenzó con intervenciones centradas primordialmente en el contenido del documento papal, acabó derivando en alocuciones y discursos en defensa del gremio y sector que cada unos de los ponentes representaba, siendo las intervenciones del arzobispo de Valladolid las más apegadas a la temática que se trataba.

 

Eclesiásticos, políticos y sindicalistas entre los asistentes

Entre algunos de los asistentes destacados al acto estuvo el cardenal Aquilino Bocos, el padre Ángel (con su inseparable bufanda roja a pesar del calor), Cándido Méndez ex secretario general de UGT o la ex ministra popular Fátima Báñez. También hubo presencia de algunos cargos de la CEE aunque lo llamativo quizá sea la nula presencia de cargos locales del arzobispado de la capital.

 

La cuarta revolución industrial

Monseñor Argüello arrancó su intervención resaltando que “el Evangelio tiene una dimensión social”. Enumeró algunos elementos que esta encíclica aborda como la dignidad humana, el bien común, la justicia social o el principio de subsidiariedad.

El arzobispo vallisoletano afirmó que vivimos en el tiempo “de la cuarta revolución industrial” y lamentó que la Babilonia de esta época es partidaria de que para que la democracia funcione es necesario el relativismo moral “y así nos va”. Argüello denunció que en estos tiempos “hay nuevas esclavitudes”.

También destacó que esta primera encíclica de León XIV “es un nuevo impulso a la Doctrina Social de la Iglesia” y repercutió en la idea de resaltar la dignidad humana como fundamento, y no principio, de esta doctrina.

 

 

 


Luis Argüello en el acto de la Fundación Pablo VI.

 

 

 

Formar la conciencia y defensa de la dignidad humana

En otra de sus intervenciones, reclamó un marco desde el que construir para ponerse a trabajar “ladrillo a ladrillo”. Hizo hincapié en el valor espiritual de esta encíclica e insistió en la importancia de “formar la conciencia”. Volvió a hablar sobre dignidad humana para dejar claro que esta no comienza desde que se nace sino desde la concepción. “La vida es sagrada desde el vientre materno”, agregó el presidente de la CEE.

 

La participación de una de las mayores expertas en España

Carme Artigas, ex Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y considerada de las mayores expertas en la aplicación práctica del big data y la inteligencia artificial de España, afirmó que esta encíclica es “un espaldarazo al trabajo hecho desde hace cinco años” por parte del Ejecutivo. Valoró positivamente el contenido y se deshizo en halagos hacia el Pontífice a quien consideró como “una autoridad moral”. Para Artigas, Magnifica humanitas “es muy valiente” y “no deja de abordar los temas más importantes”.

Sobre el uso de la Inteligencia Artificial y los retos que plantea, aseguró que dentro de las empresas hay “mucho debate”. Se mostró partidaria de su regulación y puso como ejemplo que si no fuera por las leyes, algunas empresas “seguirían utilizando niños y esclavos”. Alertó en una de sus intervenciones finales sobre el peligro de que este poder esté concentrado en muy pocas manos. Carme Artigas dejó otros titulares como por ejemplo “la IA es lo que decidamos que sea” o “la IA no piensa porque no sufre”.

 

 

 


Luis Argüello en el acto de la Fundación Pablo VI.

 

 

 

Antonio Garimendi y el diálogo social

En la conversación también participó Antonio Garimendi, presidente de la CEOE. El líder de la patronal, que se declaró abiertamente católico, hizo hincapié en que esta encíclica no condena la tecnología y que trata de dar pautas sobre su utilización. Garimendi centró parte de su intervención en denunciar que “ya no se habla de personas sino de datos”. Para el presidente de la CEO, “ahora somos datos que generan ingresos”.

Gran parte de su contenido fue orientado a ensalzar el “diálogo social” con los sindicatos. Tal es así que agradeció públicamente a Cándido Méndez, sentado entre el público, su labor en años anteriores al frente de UGT. Antonio Garimendi puso como ejemplo de ese diálogo social la ley rider e insistió en que ni la Iglesia ni el Papa condenan la tecnología.

La voz de los empresarios aseguró que el mundo actual se divide en dos bloques, “el capitalismo democrático y el que no lo es” y alertó sobre la situación de los jóvenes que alcanzan el 80% los que han ido alguna vez al psicólogo o el 7% que han tenido pensamientos suicidas. Por otro lado, manifestó que es difícil hablar de la ética con las noticias que vemos últimamente en alusión a los escándalos que salpican al Gobierno y al PSOE.

 

Documento de interés para el secretario general de CC.OO

Unai Sordo, líder del sindicato de Comisiones Obreras, aseguró en referencia a Magnificas humanitas, que estamos ante “un documento de sumo interés” y que se trata de “un compendio de carácter ético-moral” y que “políticamente es muy relevante”. Valoró con agrado que este texto parta “de un criterio humanista”.

El sindicalista aseguró que estamos ante un “reto de época inédito” y ha advertido que “todas las transformaciones tecnológicas han traído destrucción de empleo”. Se mostró especialmente preocupado por el impacto que la IA pueda tener en procesos humanos especialmente en el campo de los recursos humanos y que su regulación, sin un compromiso claro y concreto, será como “poner puertas al campo”.