Diócesis
La archidiócesis de Zaragoza defiende 'Parroquias Seguras' y rechaza las críticas de la izquierda
El arzobispado asegura que el proyecto no sustituye a los servicios públicos de atención a víctimas de violencia machista: las parroquias actuarán solo como espacios de acogida y derivación
21/05/26 | Javier Arias, X
La Archidiócesis de Zaragoza ha salido al paso de las críticas vertidas por Zaragoza en Común (ZeC) contra la iniciativa 'Parroquias Seguras', el acuerdo firmado entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el arzobispado para convertir las iglesias de la ciudad en espacios de acogida inicial para mujeres víctimas de violencia de género.
- Las parroquias, un punto de apoyo inicial
- Coordinación con la Casa de la Mujer
- Sin financiación ni contraprestación económica
- Una iniciativa surgida tras recientes casos de violencia
- Responsabilidad compartida
Rueda Prensa Parroquias Seguras.
Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza
y Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza.
La respuesta llega después de que la portavoz de ZeC, Elena Tomás, calificara de "peligroso" que una víctima tuviera que acudir a una parroquia para solicitar ayuda y anunciara la presentación de una moción en el próximo pleno municipal.
En un comunicado difundido este martes, la Archidiócesis ha querido aclarar distintos aspectos del proyecto ante las "interpretaciones difundidas en las últimas horas", insistiendo en que la iniciativa no pretende reemplazar a los servicios especializados existentes ni asumir competencias ajenas.
Las parroquias, un punto de apoyo inicial
La Archidiócesis subraya que 'Parroquias Seguras' "no sustituye en ningún caso a los servicios públicos especializados de atención a mujeres víctimas de violencia".
Según explica, el proyecto nace precisamente para facilitar el acceso a esos recursos públicos, actuando las parroquias únicamente como espacios de acogida inicial, escucha y acompañamiento y derivación hacia los profesionales responsables de la atención.
Desde el Arzobispado recalcan que el objetivo es ofrecer un primer lugar cercano y accesible donde una mujer pueda encontrar apoyo en momentos de urgencia o vulnerabilidad.
Firma "Parroquias seguras".
Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza
y Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza
Coordinación con la Casa de la Mujer
El comunicado destaca además que todas las actuaciones se desarrollarán en coordinación con la Casa de la Mujer y los servicios municipales especializados.
La Archidiócesis insiste en que la atención profesional —psicológica, jurídica y social— seguirá siendo responsabilidad de los servicios municipales competentes, mientras que las parroquias ejercerán únicamente una función de acompañamiento inicial.
Asimismo, añade que las personas colaboradoras recibirán formación específica impartida por profesionales del Ayuntamiento de Zaragoza sobre protocolos de actuación, escucha y derivación.
Sin financiación ni contraprestación económica
Otro de los aspectos que la Archidiócesis ha querido aclarar es la ausencia de financiación o compensación económica vinculada a su participación en la iniciativa.
Según señala el comunicado, el Arzobispado no recibe ninguna contraprestación económica por colaborar en el proyecto y la implicación de las parroquias se realiza "desde el voluntariado y el compromiso social de las comunidades cristianas".
Firma "Parroquias seguras".
Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza
y Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza
Una iniciativa surgida tras recientes casos de violencia
La institución eclesiástica explica también que la propuesta nació a partir de la preocupación manifestada por diversas parroquias de la ciudad tras recientes casos de violencia contra mujeres registrados en Zaragoza.
En este sentido, sostiene que la iniciativa responde "únicamente al deseo de ofrecer más espacios seguros y cercanos" donde las víctimas puedan encontrar ayuda, especialmente en situaciones de miedo, urgencia o desorientación.
Responsabilidad compartida
La Archidiócesis recuerda además que considera la violencia contra las mujeres una "grave injusticia social" que requiere la implicación del conjunto de la sociedad.
Por ello, defiende que las parroquias desean colaborar "humildemente desde su presencia cotidiana en los barrios" y bajo una lógica de servicio, "nunca de sustitución de los recursos públicos existentes".
El Arzobispado concluye el comunicado lamentando "profundamente cualquier malentendido" que haya podido producirse y reitera su compromiso con la protección, acogida y acompañamiento de las mujeres víctimas de violencia.