Tribunas
20/04/2026
Marshall McLuhan y el Anticristo
José Francisco Serrano Oceja
No se trata de escribir ahora sobre lo que determinados medios llevan publicando sobre la Iglesia, los obispos, lo sacerdotes, el cristianismo, en los últimos tiempos, días. No, no se trata de eso.
De lo que quiero escribir es del pensamiento de Marshall McLuhan, el primer gran teórico de la comunicación. De hecho se podría decir que, antes de este autor, no existía una teoría que ofreciera una comprensión del fenómeno de los medios de forma satisfactoria.
Sabíamos que MacLuhan se había convertido al catolicismo y que en su conversión jugó un papel relevante la figura de Chesterton. Pero Rod Dreher, en su libro sobre el asombro, da algunos interesantes datos sobre el padre de quienes se dedican a las teorías de la comunicación.
Por ejemplo, que era un hombre de misa diaria. O que fue consultor del Vaticano en temas mediáticos. Escribió un famoso informe sobre la retransmisión de la misa por televisión que es una delicia.
Aunque no escribió específicamente sobre religión, sí dejo algunos textos, y algunas referencias en su obra significativas. Dentro de lo que es la genialidad profética de su pensamiento, que anticipó el fenómeno de internet.
Hablando de su conversión escribió que “yo nunca entré en la Iglesia como alguien que venía a que le enseñaran. Entré de rodillas. Es la única manera de entrar. Cuando la gente empieza a orar, necesita verdades; eso es todo. No se entra en la Iglesia por ideas y conceptos, y no se puede salir de ella por un simple desacuerdo. Tiene que ser una pérdida de fe, una pérdida de participación. Se nota que cuando la gente deja la Iglesia: han dejado de orar”.
Lo más llamativo de su pensamiento es su referencia la Anticristo. De hecho, como dice, Dreher, “escandalizó a sus colegas seculares al decir que, por su propia naturaleza, los medios electrónicos globales preparan el camino para el Anticristo, el gran y temible falso mesías que la profecía cristiana anuncia que aparecerá en los últimos días. McLuhan enseñaba que, en nuestro tiempo, “cada persona puede sintonizarse al instante con un “nuevo Cristo” y confundirlo con el Cristo verdadero. En tales momentos se vuelve crucial escuchar correctamente y sintonizarse con la frecuencia adecuada”.
Quizá haya que relacionar esta idea con la del filósofo Antón Barba-Kay que dice que “la tecnología digital es una tecnología espiritual”, porque “la era digital marca, así, el punto en el que nuestra preocupación será principalmente el control de la naturaleza humana mediante el control de aquello de lo que somos conscientes y de cómo prestamos atención a ello”.
José Francisco Serrano Oceja