Conferencia Episcopal
El Papa ha puesto en marcha el proceso para nombrar los nuevos cargos de la Iglesia en España
El lunes recibió a Roselló, arzobispo de Pamplona, ‘candidato’ a la sede de Barcelona, a la que también opta Saiz Meneses, titular de Sevilla
10/02/26
El Papa León XIV comenzó ayer el “casting” para elegir a su hombre, o a sus hombres, para el futuro de la Iglesia en España.
- Barcelona, sede cardenalicia
- José Ángel Saiz Meneses
- El episcopado del futuro
- El Papa conoce a Cobo
- Argüello
- Más obispos con el Papa
Mons. Florencio Roselló Avellanas,
arzobispo de Pamplona y Tudela.
El Boletín de la Santa Sede hizo público que ayer, lunes, el Papa León XIV había recibido en audiencia privada al arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas.
Aparentemente los motivos por los que un arzobispo va a visitar en audiencia privada a un Papa son múltiples y no tienen que limitarse a uno en particular. Sin embargo, como ya se publicó aquí, monseñor Florencio Roselló, de la Orden de la Merced, es el candidato que con más interés está proponiendo el cardenal Juan José Omella, todo el que le quiera escuchar, para sucederle como arzobispo de Barcelona.
Barcelona, sede cardenalicia
En el diseño de lo que vendría a ser el proceso de su sucesión en Barcelona, que siempre ocurrirá después de la visita del Papa León XIV a la Ciudad Condal pese a que Omella cumplirá ochenta años el próximo 21 de abril, el cardenal Omella, que sabe que sigue teniendo influencia en determinados ámbitos de la Santa Sede, aunque ya no esté activo el G-9, ha hecho todo lo posible para que el Papa tenga un conocimiento personal del arzobispo de Pamplona, en orden a que valore sus múltiples cualidades.
Además, quien sea elegido para regir la diócesis de Barcelona sabe que tiene muchas papeletas para convertirse, más pronto que tarde, en el próximo cardenal español.
El arzobispo de Pamplona, como no podía ser menos, cuenta con el aval de los españoles miembros del Dicasterio de los Obispos, el cardenal José Cobo y el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué Huerto, que hacen piña con Omella en esta propuesta.
José Ángel Saiz Meneses
Eso ocurre en un proceso que, desde que se inició el pontificado y por decisión del Papa León XIV, sigue un procedimiento reglado según la normativa canónica, y en el que ha aparecido con fuerza otro nombre, el del arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. En su haber tiene el hecho de que fue obispo auxiliar de Barcelona y obispo de Tarrasa, sufragánea de Barcelona, en la que, por cierto, creó uno de los mejores Seminarios de toda Cataluña.
La propuesta de Saiz Meneses como arzobispo de Barcelona vendría avalada por una parte importante del episcopado español, que verían incluso más lógico, por la trayectoria del hispalense, este nombramiento. Aunque supondría un importante sacrificio personal para Saiz Meneses, que se encuentra en Sevilla como en el cielo.
Monseñor Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla.
Imagen: Archidiócesis de Sevilla.
El episcopado del futuro
Otro dato significativo de este proceso es el hecho de que monseñor Roselló tomó posesión como arzobispo de Pamplona el 27 de enero de 2024 y monseñor Saiz Meneses, de Sevilla, el 12 de junio de 2021, con lo que lleva más tiempo en su sede actual.
Pero el horizonte desde el que hay que interpretar la sucesión de Barcelona, por su efecto en cadena en la sede de la que salga el designado y la renovación de algunas diócesis catalanas, incide en la configuración del episcopado español del futuro, que tendrá como un punto clave la visita del Papa León XIV a España, previsiblemente en el mes de junio.
El Papa conoce a Cobo
Fuentes romanas destacan que el Papa ya conoce al arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo. La insistencia que el arzobispo, en todo momento, en hacer ver en público los hilos que le unen con el Papa León está llamando la atención.
Por ejemplo, ayer mismo, en la primera sesión del Convivium. O la constante publicación de fotografías en las que aparece con León XIV.
Algunos recientes escándalos mediáticos en los que se ha visto implicado, y la fijación con imaginadas campañas, fantasmas y adversarios inexistentes, restan más que suman.
Argüello
Esto hace que, por razón del cargo que ocupa y del oficio parejo a ese cargo, monseñor Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y Presidente de la Conferencia Episcopal, vaya sumando puntos a la hora de aportar su criterio en lo que a las cuestiones eclesiales de España se refiere, aunque no sea cardenal, ni pertenezca a ningún Dicasterio de renombre.
No obstante, sus capacidades, que son muchas, no acaban de cuajar en determinados sectores romanos, que utilizan algunas polémicas en las que se ha visto envuelto, véase las relaciones con el Gobierno, para ofrecer del Presidente de la Conferencia Episcopal una imagen que no siempre se corresponde con la realidad.
Los activistas de restar puntos a Luis Argüello se han empeñado a fondo con su polémica sobre la convocatoria o no de elecciones generales, pero no han puesto en suficiente valor su actitud pública ante la cuestión de los inmigrantes. El ejercicio de la libertad que practica el arzobispo de Valladolid rompe con no pocos dobles juegos y deja a algunos en evidencia.
Más obispos con el Papa
En este escenario de conocimiento por el Papa de los arzobispos españoles ya ha habido quien movió pronto ficha. Ya se han visto en audiencia privada con el Papa el arzobispo de Mérida-Badajoz, monseñor José Rodríguez Carballo, OFM, y el arzobispo de Santiago de Compostela, que el pasado mes de enero fue recibido por León XIV. En los próximos días se encontrará con el pontífice el arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves.
Aunque el viaje del Papa ocupará todos los esfuerzos y todas las energías, y centrará durante los próximos meses gran parte de la atención eclesial, León XIV, con su silencio y prudencia, seguirá trabajando en conocer mejor a los obispos en España, y en comprobar personalmente si es verdad lo que le cuentan.
Y en este proceso de contrastar versiones y no hacer caso al primero que llega, puede haber algunas sorpresas.